ACERCA DE LA HIJA DE LA OTRA CHILANGA

La Hija de La Otra Chilanga nace en septiembre de 2006 con el nombre de La Otra Chilanga, durante el período de resistencia de la Otra Campaña ante la represión en contra del Frente de Pueblos en Defensa de la Tierra (FPDT). Inicialmente administrada por integrantes de la RED@ctuar (Red de Encuentro y Diversidad para la Actuación) que le entramos a los trabajos convocados por la Sexta Declaración de la Selva Lacandona emitida por el Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN) y de la cual somos adherentesLa Otra Chilanga tomó su nombre de la coincidencia geográfica de personas, grupos, familias, colectivos, organizaciones y pueblos indígenas en el centro de la llamada, por algun@s, ciudad más grande del planeta: la ciudad de México; tierra chilanga, sí; pero muy otra: solidaria, respetuosa de las diferencias, luchadora, rebelde, anticapitalista, con rabia, en resistencia, abajo y a la izquierda.

En un inicio, La Otra Chilanga fue sólo un archivo de minutas de las primeras reuniones que se realizaron en el seno de lo que se llamó la Coordinadora Regional Zentro-DF (CRZ-DF) de la Otra y la Sexta; pero, en septiembre de 2006 Yahoo México, censurando el trabajo de la Otra Campaña, nos canceló consecutivamente dos cuentas de correo electrónico “tumbándonos” tanto el sitio güeb como la lista de inform@cción que administrábamos entre adherentes del centro de la ciudad de México. A modo de respuesta, y con la urgencia de ofrecer una nueva herramienta comunic@ctiva lo más pronto posible, ya que teníamos a nuestr@s compañer@s pres@s en La Palma (ahora Penal del Altiplano), Santiaguito y Molino de las Flores, se retomaba el recorrido del Delegado Zero de la Comisión Sexta del EZLN por el norte del país y la Asamblea Popular de los Pueblos de Oaxaca (APPO) se significaba como una de las experiencias de resistencia más importantes en el México de abajo y a la izquierda junto con el proceso autonómico de los municipios zapatistas y sus Juntas de Buen Gobierno, quienes teníamos el encargo de la lista desmantelada por Yahoo México nos dimos a la tarea de armar un güeblog que reuniera nuestra palabra como adherentes y recogiera nuestro nombre de batalla: La Otra Chilanga.

La historia de La Otra Chilanga incluye momentos y experiencias que para quienes la parimos desde nuestra doble condición de actores sociales y actores teatrales son altamente significativos. Destacan el exilio virtual entre mayo y agosto, tras la represión en San Salvador Atenco y la pausa de la primera etapa de la Otra Campaña; el seguimiento a la lucha del pueblo oaxaqueño, organizado en la Asamblea Popular de los Pueblos de Oaxaca (APPO) y la escalada represiva que, entre otras 23 ó 24 vidas, se cobró con la de Brad Will; la consulta nacional interna sobre los seis puntos que definirían el rostro y el caminar de la Otra Campaña (incluyendo el reinicio de su primera etapa con el recorrido de la Comisión Sexta del EZLN por el norte del país); la creciente militarización del país a raíz del fraudulento triunfo calderonista, y hasta la participación en una de las ediciones de los Premios 20Blogs, dentro de la cual quedamos en el lugar 17, de un total de 2 mil 412 blogs, y entre los primeros cinco sitios de la categoría de "mejor blog latinoamericano".

Much@s compañer@s nuestr@s siguen secuestrad@s por el Estado en las cárceles del país; en particular las de Chiapas, Distrito Federal, Guerrero, Nayarit y Oaxaca, y much@s otr@s siguen bajo proceso. El Imperio continúa amenazando a pueblos como Irak y Afganistán, por no hablar del criminal bloqueo que mantiene contra Cuba, la ocupación de territorios palestinos y los capítulos más recientes de su belicismo humanísticamente democrático en el Magreb. El modelo de producción capitalista muestra descarnadamente sus contradicciones en la vieja Europa, donde la miseria y la indignación conviven y se enfrentan a las expresiones del neonazismo y el neofascismo que asoman en medio de la desesperación y la ignorancia. La estupidez se pasea de la mano de la gente con "buenas conciencias" en casos como la erección de la estatua a los Montejo (el Adelantado y el Mozo) en la Mérida de Yucatán. El saqueo es la nota diaria desde Cabo Pulmo hasta la Selva Lacandona, pasando por Wirikuta y Cerro San Pedro. El crimen se viste el rostro con diversas máscaras empapando al país de sangre y se entremezcla con un complejo mecanismo de represión que en Ayotzinapa y la desaparición forzada de 43 estudiantes de la Escuela Normal "Raúl Isidro Burgos" ha alcanzado un momento axial.

Largo es el camino y mucho el tiempo que tenemos que seguir levantando la adarga y poner nuestra lanza en astillero. Nuevas batallas nos esperan en este dancing por la democracia, la libertad y la justicia dignas y verdaderas. A todas, a todos, a todes; en especial a quienes a pesar de todo le dan una oportunidad a la palabra: muchas gracias. Sobre esto último, una cosa más que es importante resaltar y no podemos olvidar: si bien es cierto que quienes echamos a andar el proyecto de La Otra Chilanga fuimos todes adherentes de La Sexta y caminamos La Sexta, las plumas que colabor@ctuaron en ella no eran todas de adherentes, por lo que los postulados ideológicos que nos dimos no eran del todo compartidos por tod@s nuestr@s colabor@ctrices y colabor@ctores. Esto es así porque desde un principio nos dimos a la doble tarea de, por un lado, abrir las puertas de La Otra Chilanga a l@s adherentes de La Sexta, a quienes nos debemos, y por otro, publicar la palabra y el sentir de voces y miradas que sin ser necesariamente adherentes son honestas, lúcidas y dignas dado su propio caminar en las experiencias de otras izquierdas.

Con el cambio de denominación de la Otra Campaña por, simplemente, La Sexta, La Otra Chilanga cambió su nombre a La Sexta Chilanga y se mantuvo siempre como un espacio de y para l@s adherentes; pero, no sólo: La Sexta Chilanga, así lo decidimos, fue sobre todo un espacio de reflexión, estudio, análisis, discusión, difusión e información dignos; para ello, debimos dejar de lado las posiciones sectarias que paradójicamente muchas veces nos caracterizan, más que por ser adherentes, por ser de izquierdas, y dejarnos de mirar el ombligo leyendo sólo lo que nuestro pensar y nuestro sentir producen, pues, en la confrontación de nuestras ideas con las ideas de l@s otr@s estaría la reafirmación de lo que valen; si nuestras ideas no podían sostenerse en el intercambio de razones y argumentos, quizás debíamos revisar nuestra praxis y reformularlas haciendo de La Sexta Chilanga un modesto espacio para ejercitar nuestro sentir, nuestro pensar y nuestro actuar.

La Sexta Chilanga debió cambiar su nombre; en principio, porque quienes colaborábamos aquí no residíamos todes en Ciudad Monstruo, así que el gentilicio de chilang@s no nos servía de referencia a todes; y, por eso mismo, y porque queríamos insistir en que nuestras puertas y páginas virtuales estaban abiertas a las voces y las miradas de las, los y les adherentes de la Sexta Declaración de la Selva Lacandona de cualquier rincón del país y lugar del planeta, seríamos, hasta nuevo aviso, La Sexta Nius.

Ése nuevo aviso, en forma de comunicado conjunto entre el Congreso Nacional Indígena (CNI) y el EZLN, ya llegó y su llamado se ha aclarado en el comunicado zapatista Una historia para tratar de entender, donde los subcomandantes insurgentes Moisés y Galeano en narración de éste último hablan a La Sexta para reiterar lo que ya habían adelantado en vísperas de los idus de octubre:
Ahora es la hora del Congreso Nacional Indígena.  Que a su paso retiemble en su centro la tierra.  Que en su sueño se derroten el cinismo y la apatía.  Que en su palabra se levante la de quien no tiene voz.  Que en su mirada se ilumine la oscuridad.  Que en su oído encuentre casa el dolor de quien se piensa solo.  Que en su corazón encuentre consuelo y esperanza la desesperación.  Que con su desafío se asombre de nuevo el mundo.”
Ha llegado el momento, pues, de adelantar la mirada al nuevo paso que ya se asoma, uno en el que La Sexta no alcanza como único referente para definirnos; uno el que, al mismo tiempo que miramos hacia adelante estemos manteniendo la mirada al lugar de donde venimos y en un guiño genealógico decir:

Aquí estamos. Somos lxs mismxs y no somos, porque somos otrxs y no somos. Somos quienes venimos de ayer para recoger la estafeta que cual bastón de mando-sin-mando nos ayude a acompañar el caminar de mañana. Somos La Hija de la Otra Chilanga. Y nuestros principios son ya, también, los mismos que rigen el andar del EZLN y el andar del CNI:

servir y no servirse
representar y no suplantar
construir y no destruir
obedecer y no mandar
proponer y no imponer
convencer y no vencer
bajar y no subir
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