11 de septiembre de 2017

UN CHILE IGUALITARIO... LIBRE. Entrevista con Marco Sánchez Maturana, del Frente Patriótico Manuel Rodríguez.

a Valentina Palma, Marco Aguirre y su hija Esperanza... a Santiago Maldonado.

Por: Sebastián Liera.
Cabello largo y afectado por unas cuantas rastas, Marco llega puntual a nuestra cita en una de las esquinas de la plaza en el centro de Coyoacán. Nadie podría imaginar con sólo verlo, que sobre este joven de entonces apenas unos 29 años de edad pesaran cargos que de estar detenido lo tendrían toda su vida tras las rejas en el penal de alta seguridad de Santiago de Chile acusado de lesiones graves contra civiles y carabineros.
1999, el año en que me concediera esta entrevista, contaba entonces algunas historias de dignidad que corrían paralelas de la mano de los pobladores de Amador Hernández, Chiapas, resistiendo el acoso militar, y del movimiento estudiantil universitario en la máxima casa de estudios del país que, amén de sus contradicciones, resistía a la intentona de privatizar la educación superior.
Casi 20 años han transcurrido desde aquella charla bajo el sol de la capital mexicana; sin embargo, las palabras de Marco todavía resuenan vigentes trazando frente a la grabadorcita la claridad de su posición política. Sirva, pues, este revisitar de aquellas palabras hoy, 11 de septiembre de 2013 2017, a 40 44 años del golpe militar que derrocara por la fuerza al gobierno socialista del compañero Salvador Allende y del inicio de una larga noche que no solo aplazara el sueño de un mundo nuevo y mejor para nuestr@s herman@s chilen@s, sino para toda Latinoamérica.
Hace poco más de 10 años, el 10 de diciembre de 2006, publicamos aquí mismo esta entrevista; entonces, la naturaleza había tenido un curioso acuerdo con la celebración del día internacional de los derechos humanos llevándose al dictador Augusto Pinochet, orquestador del golpe militar que intentara acallar, sin conseguirlo, “el pensamiento y la acción de un estadista con visión de mundo y de futuro, de un hombre que vivió, amó y vio la vida en forma intensa y profunda y que por eso pudo dar forma a un proyecto para hacerla mejor, más digna, más justa para el ser humano, que fue el centro de su preocupación”(1): el compañero Salvador Allende.
La muerte de Pinochet nos daba alegría y tristeza al mismo tiempo. Alegría, porque al fin el cómplice de encarcelar a la dignidad y perseguir a la esperanza chilenas dejaría de contaminar con su sola presencia las grandes alamedas; pero, tristeza, más aún, vergüenza, porque la democracia (ése sistema que tanto alaban quienes llenan su boca de palabras como orden y legalidad) no fue capaz de enjuiciar y condenar al tirano. Me gustaría pensar que no sucederá igual con Echeverría, pero éste régimen no me da muchos motivos para abrigar la esperanzas de ver al genocida tras las rejas antes que muerto.



Chileno de nacimiento, Marco Sánchez Maturana tenía escasos tres años cuando por Radio Magallanes Allende se despedía del pueblo que lo había llevado a la presidencia a través de las urnas en 1970: “Sigan ustedes sabiendo que, mucho más temprano que tarde, de nuevo se abrirán las grandes alamedas por donde pase el hombre libre, para construir una sociedad mejor”. Ahora (1999), Marco vive en la Ciudad de México donde estudia Antropología Social en espera de que se regularice su estancia legal, ya que desde 1997, debido a una orden de detención girada en Chile y al posterior trámite de su extradición, Naciones Unidas, a través del ACNUR, le otorgó la condición de refugiado político.
Las circunstancias que me motivaron a dejar mi país son diversas —dice mientras sostiene entre las manos un libro blanco cuyo forro delata que ha sido varias veces leído y vuelto leer—. Una de estas circunstancias es que la universidad pública en Chile es una de las más caras del mundo: la carrera más barata cuesta unos 200 dólares mensuales. Por una segunda parte, la militancia que yo había tenido dentro del Frente Patriótico Manuel Rodríguez me lleva a condescender en una problemática con la justicia civil y militar, y una de las alternativas que tenía era abandonar el país.
Esto se agrava una vez que aquí, a México, llega Patricio Ortiz, uno de los fugados de la cárcel de alta seguridad. Con Patricio Ortiz hay una relación muy vasta, muy amena, muy de cerca. Yo conocí a su hermano, Pedro Ortiz, asesinado en el año 92 en una fuga también. Una vez de que ocurre esto de que los cuatro compañeros fugados se encuentran acá y que son delatados por gente de la misma organización, ellos, en un acto de buena fe y más que nada de obtener un resguardo, recurren a mí como militante que, bueno, hasta ese momento estaba descolgado yo aquí, y ellos asumen una instancia de cuidado, de protección, para que los haga salir del país.
Todas estas situaciones son conocidas por el gobierno chileno así que se me acusa de ocultamiento y formación de grupos de combate y, México, la Secretaría de Gobernación a través del Instituto Nacional de Migración, llega a plantearse mi deportación porque Chile pide mi extradición. Gobernación me tiene recluido durante seis meses en la cárcel migratoria de Iztapalapa, donde la ONU, a través de ACNUR [el Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Refugiados], le manifiesta al gobierno mexicano que mi vida peligra ya que pesaría sobre mí una condena de presidio perpetuo a cumplirse en la cárcel de alta seguridad de Santiago.
Marco hace una pequeña pausa como buscando las palabras. Mira el libro que trae entre las manos y del que guiado por mi propia curiosidad alcanzo a leer el título: Salvador Allende en el umbral del Siglo XXI. Voltea y me descubre mirando en la portada la fotografía de un mural donde al rostro de Allende lo limita la silueta de la geografía de Chile; alarga entonces una ligera sonrisa que yo aprovecho para preguntar acerca de la vida política de su país actualmente y si cree que la democracia ha llegado por fin a Chile o habita nada más en los discursos de la clase política.
En Chile se vive una seudo-democracia donde la mayoría de los presos son jóvenes. Hombres y mujeres que lucharon y siguen luchando, ahora desde la prisión, para reivindicar la democracia chilena golpeada en el año 73. Desde el punto de vista social se vive un fraude, conocido por lo que es la Constitución de 1980. Augusto Pinochet Ugarte y su asesor, su mentor político, Jaime Guzmán idean esta constitución para guiar al país dentro de lo que se llamaría la “doctrina de seguridad nacional”, a través del sometimiento por conducto del ejército y de los militares como gobernantes y como integrantes del área judicial.
Chile no puede tener una democracia, porque se rige por una constitución que fue hecha y aprobada a molde de lo que es el neoliberalismo chileno, de lo que es el militarismo. Esto no da paso a que una sociedad se pueda desenvolver democráticamente.
Digo esto porque, por ejemplo, uno de los artículos, el cual no me permite volver a mi tierra, el artículo 8º, que trata sobre el control de ley de armas y explosivos, y su ley reglamentaria, la Ley 17.798, la ley antiterrorista y contra grupos de combate en su modalidad de grupos subversivos con armamento de uso exclusivo del ejército, es un artículo muy fuerte dentro de la Constitución y esto tiene a gran parte de la juventud chilena en el exilio; digo gran parte porque somos varios, alrededor de cien los jóvenes que no podemos volver a nuestro territorio.
Este artículo y esta ley son legalmente aprobados en un plebiscito fraudulento que se hizo en el año 80 y son los que no permiten a la sociedad civil actuar en democracia plena, porque pasan a ser las limitantes producto de una forma agresiva aprobada de manera unánime por el régimen de Pinochet.
Esta constitución sigue vigente en Chile y es la misma que en uno de sus artículos hace a Pinochet senador vitalicio, concediéndole tener senadores designados, lo que lo convierte en senador vitalicio postmortem y, por si fuera poco, él va a ser el único senador vitalicio ya que para ello se requiere de haber gobernado más de seis años y en Chile los plazos de gobierno son de cuatro años.
No —remarca—, la transición democrática ha sido muy falsa, de una manera muy oscura, donde el factor económico ha incrementado la crisis de una forma terrible provocando más de 5 millones de pobres en donde un millón son niños y niñas; estamos hablando de que si Chile tiene alrededor de 15 millones de habitantes, un tercio de su población vive en la máxima pobreza. Una sociedad que se dice democrática no puede tener, ni debe tener, ni se le debiera permitir un tipo de aberración en su Constitución, menos ser esta la Carta Magna que rige al país.
El tráfico sobre la calle Felipe Carrillo Puerto aumenta haciendo que los claxonazos de los autos nos alcancen hasta la jardinera donde estamos sentados, llamando la atención de Marco y dándome con ello la oportunidad de hacerle una nueva pregunta acerca de la respuesta que la sociedad civil chilena o las organizaciones y partidos de izquierda tiene frente al panorama que me describe.
Una de las formas de organización que se ha mantenido fuerte en sus bases es la sociedad civil, complementada con el fenómeno de lo que es el problema étnico, el problema de los mapuches en Chile. Esta organización se ha mantenido en sus cimientos de lucha intransigente e inclaudicable de lo que es el problema étnico, provocando la confrontación entre lo que es la sociedad civil y el gobierno, reconociendo con esto el avasallamiento histórico de más de 500 años, mismo que sostienen los gobiernos neoliberales al acriminar, callar y exterminar las luchas étnicas en lo que es el genocidio que se ha dado en gran parte de América Latina.
Por su parte, la sociedad civil política ha sido muy camaleón, ha cambiado de colores muchas ocasiones. Hay una canción de Víctor Jara que dice “si usted es chicha o es limonada”, o sea, si usted es amarillo o es rojo, haciendo alusión a lo folclórico chileno; la alianza en Chile ha servido un poco para que otros países en América Latina vean en las alianzas políticas entre diferentes partidos, sean de izquierda o sean de derecha, una manera de llegar al poder sin importarles nada más, sin asumir las problemáticas de los pobres, las de la sociedad civil, la crisis económica, social y cultural.
En Chile, donde la dictadura ha sido una de las más feroces de América Latina; donde la situación se ha vuelto muy caótica porque la cultura fue avasallada, exterminada; donde tampoco se ha tratado de reinstalar esta cultura por medio del arte, la pintura, el cine, el teatro, ya que en veinte o diecisiete años no hubo nada de esto sino al contrario: represión contra todo tipo de movimiento clandestino; donde los partidos políticos entran al juego dictado por la Constitución del 80, la cual no deja el que un partido menor pueda gobernar aunque haya ganado las elecciones, por su estructura bicameral en el Poder Legislativo, los jóvenes se han vuelto escépticos y, aún así, han tenido una repercusión con respecto a lo que han sido los conflictos estudiantiles, la problemática étnica y en sí lo que es el fenómeno de ser joven y no poder divertirte en tu país, en tu territorio. Esos, creo, han sido factores muy fuertes para que la juventud chilena vaya tomando posición y no se vuelva tan escéptica con el proceso histórico y social que tiene el país...
Pero —lo interrumpo— ¿qué tanto participan las y los jóvenes y qué tanto podemos esperar que de ellas y ellos pueda surgir un nuevo movimiento que cambie al Chile heredado por Pinochet?
La juventud —explica— se compromete en la medida de su forma de vida, de su ideología, según opte por la parte social, la parte política o bien la parte militar. En Chile es muy perseguido, es uno de los castigos más severos que tiene la Constitución, el manifestarse en la forma armada. De hecho Chile es uno de los pocos países de América Latina, más bien diría el único en el mundo, donde por un mismo delito político se te juzga dos veces: te juzga la justicia civil en una instancia y después la justicia militar, por tratarse de un fenómeno del orden militar. Estas acciones armadas contraen generalmente sentencias que van de los 20 a los 35 años de prisión, así que como verás no cualquier persona lo toma a juego, sino que más bien asume jugársela en un compromiso real, histórico-social de hacer valer su instancia.
Por la parte cultural, la parte histórica. Lo que es el teatro, la gente haciendo fotografía, cine, denunciado de la manera artística y cultural lo que es la represión militar, lo que se vive cuando se tiene una cultura propia de una sociedad de la militarización, el compromiso se asume a título personal y es viable en el sentido de que cada vez más las y los jóvenes se van poco a poco inmiscuyendo dentro de sus trincheras en el desarrollo de grupos digamos marginales, grupos alternativos que han crecido mucho. Lamentablemente yo salí hace tres años de mi país y tengo un contacto leve en el sentido de que muchas cosas no se oyen, ni se pueden ver ni escuchar, por el hecho de que hay una vasta distancia; pero por lo que me he enterado de personas que han pasado por México y que han relatado lo que pasa en Chile, sí hay un movimiento social de jóvenes creciente y muy fuerte.
Viene a colación entonces la pregunta obligada: la detención de Pinochet en Londres hacia octubre de 1998.
Cuando Pinochet es apresado en Londres —me dice—, cuando se le gira la orden de aprensión, en Chile hay tal consternación que se crea tal grado de euforia por sacar esa mierda que trae la juventud chilena, ese odio, esa rebeldía intrínseca; como dijo Salvador Allende: “ser joven y no ser revolucionario es una contradicción hasta biológica”. Hay una gran euforia, repito, y la gente sale a las calles, se va al centro y jóvenes, niños y niñas, adultos, todo mundo, sale en una forma de alegría porque por fin se está haciendo justicia; por fin el mundo reconoce una de las tragedias más horribles, uno de los holocaustos más terribles que ha tenido Latinoamérica y el mundo en sí de lo que ha sido el exterminio de gente de izquierda.
Así que hay una explosión de la gente y, nuevamente el gobierno chileno, en su complicidad con Pinochet, saca a los carabineros, que es la policía armada militar chilena, a las calles, quedando un saldo de alrededor de 200 personas heridas ese día. Esto da a entender que sí hay una gran conmoción en Chile y en todas partes, que la gente sí está de acuerdo con que a Pinochet se le juzgue y sea dictada una sentencia, por lo menos que sea histórica, a nivel internacional, para que no se vuelvan a cometer estas mismas atrocidades.
En el plano de los partidos políticos y de lo que son las organizaciones políticas y el gobierno en sí, los partidos de la democracia cristiana, el partido socialista, es gente que está en el poder pero lo que a ellos les interesa es mantener su alianza. No olvidemos que la democracia cristiana fue uno de los gestores del golpe de Estado del 11 de septiembre de 1973; no olvidemos que la democracia cristiana fue cómplice de Pinochet guiando el derrocamiento de Allende y la intromisión militar para luego ellos retomar la democracia, lo que al final no resultó así. Por eso ahora el gobierno dice que Pinochet debe ser juzgado en Chile.
Vuelvo a recalcar: en Chile no puede haber justicia, no puede haber democracia, no puede haber una igualdad mientras exista una Constitución que protege a los asesinos con cláusulas que extienden la impunidad sobre lo que ocurrió desde 1973 hasta 1978, tiempo en el que se cometen los asesinatos más atroces y las operaciones más sanguinarias con un saldo de alrededor de 15 mil muertos, entre mujeres y hombres, militantes de izquierda. Mientras siga vigente en mi país la Constitución de 1980 no podrá haber ni habrá justicia para la gente que fue opositora al régimen militar, ni será posible el juzgamiento de Pinochet.
Pinochet de hecho viajó a Inglaterra como diplomático, como senador vitalicio en misión especial, con un pasaporte expedido por el Ministerio del Interior donde se decía que iba en misión diplomática. Él estaba en Inglaterra por una situación netamente militar haciendo un tratado, un contrato de armamento bélico entre Inglaterra y Chile.
No puedo evitar sentir cierta admiración, más bien, extrañeza ante esto que me está diciendo: ¡¿Pinochet en misión especial para la firma de un contrato militar entre Inglaterra y Chile?!. Entonces, como si mi sensación se hubiese reflejado en mi rostro, Marco retoma el asunto con algunos argumentos históricos.
No olvidemos que Pinochet fue un aliado con Inglaterra durante la Guerra de las Malvinas. Chile en ese momento era presidido por Pinochet y él prestó todos los servicios que le fueron necesarios a la ex mano dura de Inglaterra, Margaret Thatcher. Al seguir gobernando bajo la Constitución del 80 y no juzgar a la dictadura militar, Aylwin y Frei, los dos sucesores de Pinochet, han sido cómplices de los asesinatos de la gente, de militantes de izquierda, de grupos sociales, de grupos armados, después del golpe de Estado. ¡Ahora se quieren hacer responsables de juzgar a un individuo al que le permitieron ser senador vitalicio! Eso es lo que yo me pregunto y quisiera dejar como pregunta abierta a toda la gente: ¿creen que se pueda juzgar a una persona con las leyes que ha hecho él mismo?
Los ojos de Marco se fijan en los míos como esperando de mí una posible respuesta a su pregunta, yo prefiero dejársela a los chilenos que probablemente leyeran estas notas y conduzco la conversación a otro par de temas igualmente trenzados entre sí, productos de exportación chilenos a toda Latinoamérica con patrocinio estadounidense: la tristemente célebre Operación Cóndor y el neoliberalismo.
Bueno, la Operación Cóndor, que tuvo una trascendencia en Argentina, Uruguay y Paraguay, es planeada desde Chile y su gestor es Manuel Contreras, a cargo de lo que fue la DINAla Dirección Nacional de Inteligencia Chilena (sic); amparada por las Fuerzas Armadas en sus modalidades de Fuerza Aérea, Marina y Carabineros de Chile. Esta operación militar se idea, planifica y ejecuta dando exterminio a militantes de izquierda, tanto chilenos en el exilio como extranjeros, sean del MIR, del Partido Socialista, del Partido Comunista o de los aparatos militares que tenían estas respectivas organizaciones. En Argentina se hace todo lo que es la persecución de esta gente que vivía allá, que de alguna u otra forma estaba refugiada, encontrándola y asesinándola a sangre fría.
Recordemos que el gobierno de Pinochet asesinó a Carlos Prats, el último de los comandantes en jefe democráticos que tuvo el glorioso Ejército chileno; intentó matar a Eduardo Leighton en Italia; asesinó al canciller en Alemania, y también se hace cómplice de la matanza de Orlando Letelier, ex asesor de Allende, quien muere en un atentado con explosivo de un autobomba en la capital de Washington.
Probablemente no se conozca nunca la cantidad de personas que murieron en América Latina a causa de la Operación Cóndor, misma que dio cabida a que muchos gobiernos se elitizaran en la parte táctica militar, respecto a la guerra de guerrillas, la contrainsurgencia y los levantamientos armados. Gran parte de los individuos que participan en estas operaciones al interior de las Fuerzas Armadas fueron educados, sembrados, en la Escuela de las Américas, el brazo rector y militar del neoliberalismo.
Al respecto, creo que nosotros, hombres y mujeres, niños y niñas a quienes nos toca enfrentar este nuevo milenio, nos toca también enfrentar el reto del holocausto que es el neoliberalismo, este avasallamiento social, económico y político, esta degradación de lo que es el modelo capitalista que se está viendo consumado más que nada en los sectores proletarios donde hoy en día el alimento básico ni siquiera es, por ejemplo en México, de tortillas y frijol.
Creo que debemos de tomar en cuenta el ejemplo de las luchas de los sindicatos como el Mexicano de Electricistas, las luchas de los estudiantes como los de la UNAM; gente que es sociedad civil pero que pertenecen al plano de lo estatal porque se desarrollan al interior de instituciones del Estado que deberían prestar servicio a la sociedad, como corresponde a una democracia.
Creo que Chile fue el “paladín del neoliberalismo” en el sentido de que desde Chile se proyectó, a través del sometimiento, de la invasión, de la situación impuesta, de la forma obligada con fusil en mano, el que se aceptara el modelo económico neoliberal. Las Afores, graficando un poco la situación, llevan en México alrededor de cuatro veintidós años y en Chile llevan ya 25 43 años, lo que ha sido un robo hacia la sociedad trabajadora, hacia la sociedad que se esmera trabajando. Y este dinero generalmente no se queda en Chile, ni se queda en ningún país de América Latina, pues los consorcios internacionales son empresas que se llevan el dinero a invertir en otros lugares tercermundistas, por darle una clasificación concreta.
Frente a esta situación, Chile vivió un proceso de privatización en el tiempo que Pinochet es presidente interino. Se privatizan todas las empresas, lo que es agua potable, electricidad, la compañía de teléfonos; se vende el cobre como materia prima nacional y producto interno con mayor fuerza de exportación, como el petróleo para México, y se privatiza la educación con todas sus secuelas, como lo que decíamos al principio sobre los costos de las carreras en la universidad pública.
El modelo que se impone a fuerza de fusil y a costa de la sangre del pueblo chileno, se va expandiendo en América Latina y va dando resultados que a niveles macros tienen sólo buenos resultados para los consorcios internacionales que crecen y se enriquecen. Vamos pasando a sociedades con grandes estructuras de edificios, grandes centros comerciales que son las nuevas catedrales del neoliberalismo, donde la pobreza pasa a ser un submundo, una pobreza cubierta, una pobreza disfrazada.
Este modelo, en otros países también se impone, como Argentina y Uruguay, donde se introducen dictaduras militares tan fuertes y tan feroces como en Chile. En otros casos, algunos gobiernos democráticos o dizque democráticos de la parte Central y Norte de América lo fueron adoptando y ya vemos lo que pasó: las economías nacionales tienen mucho que desear y cada vez que hay cualquier problema en las bolsas éste repercute negativamente.
El sonido de un huehuetl se escucha a lo lejos como secundando lo dicho por Marco en esta plaza donde lo mismo se encuentran músicos callejeros de jazz, mimos, hiphoperos o mexikatiauis. Marco hace una breve pausa esperando la siguiente pregunta mientras a mi memoria viene aquello del artículo 33 constitucional (2) y la reciente detención de Marco Ugarte, reportero gráfico de la Afp y chileno también, en Chiapas. Lo pienso una, dos veces. Finalmente, intentando no caer en una imprudencia comienzo a articular la posible pregunta y hablo otra vez de neoliberalismo, pero también de luchas que le resisten con la esperanza y la dignidad como banderas, hasta que me animo a preguntarle, consciente del riesgo en el que lo coloco, si cree que el zapatismo pueda ser una vertiente de esperanza para América Latina o incluso internacionalmente. Marco no puede entonces evitar que a los labios le brote una ligera sonrisa y, tras mirarme por un corto momento como queriendo descubrir en mis ojos alguna intención perversa, se anima a responder.
Una pregunta bastante interesante —dice sin dejar de sonreír— y comprometedora también... Pero, valga el compromiso... Creo que la lucha zapatista está siendo viable desde el momento en que se alza como fuerza político-militar dándole un sueño a todo lo que es la lucha étnica, indígena de este país. Este sueño que representa el Ejército Zapatista para los pueblos de Chiapas en específico, viene a ser el amanecer, el sol, el reaparecer la vida y los colores después de 500 años en que se ha venido avasallando a un continente.
Creo que ha sido viable porque se ha mantenido y se ha reconocido como sociedad distinta a la mexicana a los pueblos étnicos, a las culturas, a la diversidad cultural étnico-lingüística, a través de las armas, ¿irónico, no? Pero el EZLN ha logrado imponer un reconocimiento histórico, social, no sólo a través de sus incursiones armadas, sino también a través de sus redes sociales de trabajo, de las redes sociales civiles y de organismos de derechos humanos y de las comunidades zapatistas.
El hecho de identificarse y asumir el compromiso de rebeldía, de desatar esas amarras y esa sujeción al Estado político, creo que ha hecho que el Ejército Zapatista sea fuente de inspiración de muchas guerrillas latinoamericanas, de muchos grupos armados en América Latina donde el “mandar obedeciendo” ha pasado de ser un acto de simbolismo a ser lo que realmente se puede tomar como una nueva forma de hacer política.
Claro que por otro lado está(ba) el caso de las FARC, en Colombia, donde la guerra civil está(ba) declarándose, donde países fronterizos están actuando en contra de lo que es la insurgencia, en contra del grupo armado de las FARC; donde Estados Unidos está haciendo un bloqueo y está(ba) enviando marines a detener este alzamiento armado.
Creo que un poco en América Latina se está dando lo que fue el llamado Ejército de Liberación Nacional, en el cual pensaba Bolívar y después muchas personas más como el Che, Miguel Enríquez, Lucio Cabañas, por nombrar algunos que han seguido en esta lucha inclaudicable. Uno de estos personajes dice que “en esta lucha se nos puede ir la vida, pero la continuaremos hasta la victoria”. Creo que estas palabras son muy ciertas y hay que tomarlas en cuenta.
El zapatismo ha sido y seguirá siendo un ejemplo, no nada más en América sino también en Europa. Tuve la suerte de recorrer varios países en Europa y nos encontramos con gente que se empapó de misticismo, de idiosincrasia, de energía cuando visitó zonas chiapanecas, y ha concretado redes sociales de todo el mundo en pro de una lucha tan noble, tan justa y tan obvia como es la lucha étnica.
Marco regresa la mirada al libro que trae. Pareciera que busca con una suerte de mirada de rayos x las palabras aquellas de Allende cuando pedía a los jóvenes universitarios que fueran con premura, con cariño, con ternura humana, a trabajar durante uno o dos meses a las comunidades mapuches (3). Aprovecho, pensando, como decimos por acá, que “ya encarrerado el burro” puedo preguntarle ahora al hombre de armas si cree que la lucha armada haya cumplido su función y no tenga ya razón de ser o, si por el contrario, la lucha noviolenta representa una esperanza real para terminar con la explotación del neoliberalismo que hemos identificado con la miseria mundial que vivimos.
Retomando un poco lo que es el zapatismo y uno de sus personajes ya míticos, como es el Subcomandante Marcos, bonito nombre por cierto -jejeje-, él hace mucha referencia a lo que es “mandar obedeciendo” pero también a lo que es luchar desde las trincheras donde uno está. Creo que en este sentido todos tenemos que cumplir nuestros objetivos, nuestras luchas, desde el lugar donde nos encontremos. Si en algunas partes las armas han sido viables, en otros lugares han sido decadentes. Las armas siempre están cargadas de muerte. Tal vez sea una de las formas que se ha representado como forma de lucha, pero creo en las manifestaciones pacíficas, la sociedad civil, el tomar conciencia de que tenemos que vivir en una sociedad más justa, más igualitaria, donde todos y todas quepamos, el respetar todos los mundos.
Pero lo que sí es que las distintas formas de lucha que se han dado tienen que tomar cada vez más fuerza y seguir como una manera viable de complementación, orientándose siempre en el compromiso para con la reivindicación social. Junto con esto creo que el dogmatismo no conduce a nada, que siempre tenemos que estar autocuestionándonos, tanto a nosotros mismos como a la gente con la que estamos, es una forma más coherente y más transparente de ser conscientes.
Tenemos que seguir esta lucha, ya sea desde la clandestinidad o desde el lugar donde nos encontremos, desde nuestro trabajo, desde nuestro lugar de estudios, etcétera, y asumir un compromiso histórico-político referente a lo que han sido nuestras raíces. Recordemos que un pueblo que no tiene pasado no puede proyectarse a un futuro con esperanza. El problema étnico, tanto en Chiapas como en América Latina, se ha dado muy fuerte, se ha representado de tal forma que hoy vemos a mucha sociedad civil movilizada. Ojalá fueran más y más las personas que se sumaran a esta lucha por una sociedad distinta, igualitaria. Una sociedad nueva en un mundo nuevo.
Todas las formas de lucha son válidas, lo digo porque en mi país se dio una forma de lucha democrática, se llegó al socialismo a través de las urnas. Es el único país del mundo que ha conseguido el socialismo a través de las urnas, del voto popular. Y ¿cómo terminó esto? Con el avasallamiento por medio de las armas, de los militares. Donde todo ese sueño, esa dulzura se aniquiló. No hay que subestimar al enemigo, es fuerte y sabe golpear de las formas más terribles, más trágicas, con matanzas, expulsiones, deportaciones.
Creo que tenemos que ser inteligentes y unirnos en esta lucha social, política y militar. Hay que solidarizarse con el Ejército Zapatista, con la huelga en la UNAM, con los grupos que apoyan la no-privatización de las empresas. Esa es una de las luchas y ha sido pacífica, y creo además que la sociedad civil responde a eso. Pero no olvidar. Descartar las distintas formas de lucha es negarse a sí mismo.
Claro que sería mejor una salida pacífica, pero no olvidemos las matanzas de México en el 68, el 71. Todas esas irrupciones con armas debemos tenerlas muy presentes, no olvidar. El gran remedio que tenemos para la memoria es no olvidar. No olvidar nunca y hacer conciencia crítica y constante de que todas las formas de lucha son válidas y viables, desde nuestras trincheras.
Hemos llegado al final de la entrevista. Para este momento, los ojos de Marco brillan con más fuerza que al principio de nuestra conversación. Es evidente que hablar de Chile y de la posibilidad de una América y un mundo mejores y nuevos le reanima muy especialmente. A esta altura de la charla he llegado a la conclusión de que Marco no es, como pudiéramos creer a simple vista, sólo un hombre más de los muchos que apostaron por el camino de las armas para ver libre a su país, su continente, su planeta; sino que, valga la redundancia, es un soñador. Cuando en septiembre de 1970 el pueblo chileno, su pueblo, acudió a las urnas para hacer del compañero Salvador el presidente Allende, Marco no hacía mucho que había llegado al mundo. Tres años después, los militares y carabineros de su patria pasarían a la historia como los grandes traidores de la voluntad de democracia verdadera en Chile, tendiendo el manto que significó la larga noche de la dictadura militar chilena. Bajo ese manto creció Marco. Pero ¿cómo sería de grande el sueño soñado por Chile de la mano de Allende que, todavía, a pesar de los años y de la pólvora y de la sangre, a Marco le siguen brillando los ojos? Quizás por eso mismo, le pregunté ¿cómo soñaba este planeta, cómo soñaba este continente, cómo soñaba a Chile?
Sueño —contesta tomando su libro, pero sin dejar de mirarme— un Chile en el que, como dijo Salvador Allende, podamos caminar libres por las alamedas. Donde pase el hombre libre y la mujer soberana.
Marco deja el libro entre él y yo mientras las imágenes pueblan su memoria: Me gustaría ver a mi país sin presos políticos, sin esos cinco millones de pobres, sin una miseria cultural... No más muertos, que no existan las castas militares como existen hoy.
De pronto, la voz abandona ese tono discursivo en el que más de una vez ha sonado a lo largo de la entrevista y, conforme va hablando, se va oyendo cada vez más personal, más íntima. Lo mismo sucede con su mirada, y pareciera que ya no mira hacia fuera sino que, como los topos de los que habla(ba) el Sup, hacia adentro se mira: Me sueño caminando en Chile sintiéndome libre, distinto, nuevo... En un Chile lleno de esperanza, con una juventud concreta, una juventud idónea, transparente, amplia y coherente... Sueño en un país creciendo en colores, en olores, en una diversidad social, cultural, lingüística. Veo un Chile caminando junto a los mapuches, esa raza indómita, ese pueblo que en (más de) 500 años no ha sido sometido... Veo un Chile igualitario... Veo un Chile libre...

“Cuando la tristeza nos inunda —dice Rodrigo Solís— nos gotea por los ojos. Escurre por el cauce seco de la nariz hasta la boca. Cae en cascadas por labios afilados y sin que nos demos cuenta nos tiñe de un color invisible que de algún modo brilla y atrae a los otros tristes”. Quizás eso fue lo que pasó con Marco, porque al terminar la entrevista sus ojos goteaban discretamente mientras de la librería frente a la que estábamos sentados la voz de Pablo Milanés salía flotando con aquello de “hoy pisaré las calles nuevamente...”. Luego, una mujer ahogada de borracha o de orfandad o de ambas, se acercó para hacernos plática e invitarnos unas cervezas.
Han pasado casi 20 años. Desde entonces no he vuelto a toparme con Marco, y también desde entonces aquél libro blanco con el rostro de Allende pintado en la geografía de Chile me acompaña cual si fuese una especie de biblia laica, en espera de que la profecía de Solís se vuelva realidad: “Tarde o temprano los tristes se encuentran, se toman de las manos y bailan un ritmo que al mismo tiempo es feroz, y es lento. Una danza de ahogados en el fondo del mar más muerto. Los tristes danzan tomados de las manos y a través de sus ojos trastocados la libertad lleva una máscara macabra, el amor es el abismo que se abraza a los pies del equilibrista que tropieza y la muerte es un gran alivio”.


(1) Modak, Frida. Salvador Allende en el umbral del Siglo XXI. Plaza & Janés Editores, 1998.
(2) El Artículo 33 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, el único relativo al Capitulo III, De los Extranjeros, establece que “el Ejecutivo de la Unión tendrá la facultad exclusiva de hacer abandonar el territorio nacional, inmediatamente y sin necesidad de juicio previo, a todo extranjero cuya permanencia juzgue inconveniente”; para luego determinar que “los extranjeros no podrán de ninguna manera inmiscuirse en los asuntos políticos del país”.
(3) Modak, Frida. Opus cit. p. 256.

14 de agosto de 2017

Sobre la Red de Apoyo de la CDMX y el EdoMex al Concejo Indígena de Gobierno.

"En la reunión del sábado qué permitió la conformación de la Red de apoyo de la CDMX y el Estado de México al Concejo Indígena de Gobierno, estuvieron presentes 352 compañer@s, que representaban a 149 colectivos y organizaciones. Que están ubicados en las 16 delegaciones y en 14 municipios de la zona metropolitana del Estado de México. Nada mal para comenzar. En un ambiente de fraternidad y voluntad de trabajo." --Sergio Rodríguez Lazcano.

Por la unidad con el Congreso Nacional Indígena.

Por: Polo Castellanos.

La “doctrina del shock”, que en pocas palabras es un instrumento del neoliberalismo para imponer medidas económicas y políticas en beneficio del poder a través del terror y la manipulación (ver: Klein, Naomi, 2007, La doctrina del shock, Buenos Aires, Paidós), se aplica al pie de la letra en México y el gasolinazo es un ejemplo, pero tan solo una parte, todas las supuestas “reformas estructurales” se están aplicando desde el terror y la violencia del Estado contra la población.

Por ejemplo, el saqueo de centros comerciales por grupos de choque pagados y organizados por el PRI mayoritariamente y la posterior persecución policiaca y militar contra la población son el pretexto para criminalizar la lucha y el descontento social por el alza del hidrocarburo, pero también sirvió de cortina de humo cuando casualmente se da a conocer la iniciativa del Congreso Nacional Indígena (CNI) y el Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN) de participar con un consejo de gobierno y una vocera indígena como candidata independiente a la presidencia de la República en 2018, un tema trascendental para el país.

Ante la gala de cinismo del gobierno federal y el gran espectáculo melodramático de declaraciones sin fundamento sobre la “necesidad” del alza a la gasolina para “no quedarnos sin escuelas”, las mexicanas y los mexicanos tenemos muchos mecanismos de defensa y de resistencia desde el planteamiento de alternativas ya demostradas, que no de sobrevivencia sino de construcción real, como las autonomías, policías comunitarias, colectivos, asambleas comunitarias, construcciones sociales y políticas horizontales, economías socialmente responsables, etcétera, que representan un verdadero peligro para nuestros gobiernos títeres y su credibilidad. De entrada, por ejemplo, el poder hegemónico de “la verdad” en los medios masivos de comunicación se está yendo a pique, la farsa, la mentira y la manipulación se descubren cada día por un público que despierta de su letargo poco a poco.

Ante la propuesta del CNI se ponen a temblar también las “izquierdas” corporativas o caudillistas, que ven en la propuesta una amenaza para su estructura pseudoizquierdista construida desde la traición en muchos casos y el protagonismo mesiánico en muchos otros y que vergonzosamente se asumen como “ideólogos” de la “revolución” y lo políticamente correcto para el país, denostando cualquier otra alternativa que no sea la suya o no esté acorde a sus intereses políticos individuales y mezquinos.

Ante estos escenarios el CNI propone hacer un llamamiento que abre la puerta de la unidad nacional sin distinción de “[…] la edad, el color, el tamaño, la raza, la religión, la lengua, la paga, el conocimiento, la fuerza física, la cultura, la preferencia sexual”, en palabras del subcomandante Moisés. Pero lo más importante, construir otro México desde abajo donde quepamos todos:
“Desde este quinto Congreso Nacional Indígena llamamos a los pueblos originarios de este país, a los colectivos de la Sexta, a los trabajadores y trabajadoras, frentes y comités en lucha del campo y las ciudades, a la comunidad estudiantil, intelectual, artística y científica, a la sociedad civil no organizada y a todas las personas de buen corazón a cerrar filas y pasar a la ofensiva, a desmontar el poder de arriba y reconstituirnos ya no solo como pueblos, sino como país, desde abajo y a la izquierda, a sumarnos en una sola organización en la que la dignidad sea nuestra palabra última y nuestra acción primera. Los llamamos a organizarnos y parar esta guerra, a no tener miedo a construirnos y sembrarnos sobre las ruinas dejadas por el capitalismo”
y desde principios éticos como:
“Obedecer y no mandar; representar y no suplantar; servir y no servirse; convencer y no vencer; bajar y no subir; proponer y no imponer; construir y no destruir […] (Declaración del Quinto Congreso Nacional Indígena, http://enlacezapatista.ezln.org.mx/2017/01/02/y-retemblo-informe-desde-el-epicentro/).
La tarea es dura, pero no imposible, y así lo han demostrado miles de pueblos en todo el país. Y desde aquí, la resistencia y la desobediencia civil pacífica son acciones cotidianas que podemos hacer todas y todos quitándonos el miedo, el arma del terror del Estado, que pueden ir desde negarse a declarar impuestos sobre los salarios de miedo o la contra información en redes sociales hasta la autoorganización, todas acciones útiles si se hacen colectivas y caminamos todas y todos en un solo frente, somos millones de mexicanas y mexicanos que podemos tomar unidos las rutas de nuestro propio destino que hoy está en manos de un puñado de traidores.

13 de agosto de 2017

Érase una vez un seminario, un semillero: un semillario.

Por: Ideia Zabaldu.

Son poco más de las tres de la tarde en la península de Yucatán; el calor, al que muchoas compas meridanoas parecen ya haberse acostumbrado, golpea con inclemencia a la guach (¿así lo escriben?) que llegó atraída por la convocatoria al CompArte por la Humanidad en estas tierras adoradoras, según dice nuestro entrevistado, del invasor que vino a someter a punta de fuego, religión y espada a los pueblos originarios mayas. Sebastián Liera es un compa extraño; peleonero y escurridizo: cuando lo conocí, hace más de 15 años, estudiaba actuación en el Centro Universitario de Teatro de la UNAM, en la Ciudad de México, y recién había echado a andar un espacio de diálogo entre pares de la escena al que me invitó para hacerle de editora, o algo parecido: la RED@ctuar; pero, antes, venía de hacer teatro popular en Morelos, con el Grupo Cultural Zero (heredero del emblemático Grupo de Teatro Mascarones), y, todavía antes, venía de haber hecho teatro amateur en la Comarca Lagunera que lo vio nacer, dice, teatral y políticamente. Sin embargo, no era lo único a que se dedicaba; en Coahuila se había sumado a las filas de la CONAC-LN, pensando, porque así se lo dijeron, que se trataba del brazo civil del EZLN, y cuando el difunto Sup Marcos señaló a los abogados de la CONAC como usureros de la solidaridad se salió de aquellas filas, que lo llevaron incluso a ser integrante de la presidencia colectiva de la Convención Nacional Democrática en 1994, para caminar su simpatía por el neozapatismo con las organizaciones de la misma CND, pero no ya en su querida Laguna, sino en el Morelos de su madurez teatral y política. A casi cinco años de estar capitaneado la RED@ctuar lo vi subirse al barco de La Otra Campaña como adherente de la Sexta Declaración de la Selva Lacandona y coordinar en lo editorial La Otra Chilanga; hasta que un día, sin decir más ni más, desapareció para aparecer de nuevo, dos años después, en la Mérida de Yucatán caminando junto a las y los compas del CNI y siendo un colabor@ctor de La Hija de La Otra Chilanga.


* * *

Cuántas cosas por compartir y platicar en todos estos años, compa. Por un lado, La Otra Campaña, La Sexta, el CNI y ahora el Concejo Indígena de Gobierno y su vocera, posible candidata independiente a la presidencia de México; y, por otro lado, tu estancia en Yucatán, Teatro Hacia el Margen, tu residencia artística en el Centro Cultural Tapanco, la Red Alterna y, lo más reciente: el Seminario de Herramientas Escénicas y Sociales para la Acción Comunitaria que, entiendo, recién egresó a su segunda generación, ¿no es así?

Sí, bueno, en lo personal; el Seminario, que Bryant (Caballero) llama el SHESAC, por sus siglas, es la materialización en la praxis del concepto aquél de actu@cción que conociste en 2001, ¿recuerdas?, y que en éste segundo seminario involucró a colegas de las artes escénicas locales, cuyo trabajo y experiencia tienen una proyección nacional e internacional, articulados todes en la Red Alterna, junto con compas de organizaciones o colectivos de la sociedad civil.

La Seño Sociedad Civil de la que ha hablado el neozapatismo en éstas más de dos décadas, ¿no?

Sí, aunque una Seño algo distinta a aquella de los comunicados del Sup; una Seño, a mi manera de ver, un poco más distante del zapatismo.

Y, la Red Alterna.

Sí, la Red Alterna, que nada tiene que ver con el zapatismo.

Y, si no tiene nada que ver con el zapatismo, ¿qué haces allí?

Bueno, yo estoy en varias cosas que no van de la mano del zapatismo; sobre todo porque yo mismo no soy lo que podría decirse un zapatista; simpatizo con el zapatismo, he buscado caminar cerquita de sus experiencias e iniciativas, pero no creo que las y los zapatistas me consideren uno de los suyos. Por eso, y por derecho propio, creo, camino en la Red Alterna, como lo hago en otros muchos espacios.

Y, ¿qué es la Red Alterna?

La Red Alterna es, como yo lo entiendo, el proyecto más ambicioso de la otrora Agrupación de Artistas Escénicos de Mérida, que en algún momento se dijeron de Yucatán, y ahora han decidido quitarse el gentilicio para poder dar cabida a colegas de distintas latitudes. Puede decirse, creo, ya elles me corregirán, que la Red Alterna es la marca de presentación de la Agrupación de un modo en que Agrupación y Red son ahora indivisibles. Así, la Red Alterna articula a un conjunto de, hasta hace poco, doce proyectos colectivos: La Rendija, Tapanco, Tatzudanza, La Camarita, Belacqua, Búnker, Tumàka't, Mákinadt, Teatro del Sueño, Silkateatro, PorQuéNo y Replay Tequila; siete de los cuales contaban con espacios físicos: La Rendija, Tapanco, Tatzudanza, La Camarita, Búnker, Tumàka't y Teatro del Sueño.

¿Hasta hace poco? ¿Contaban?

Bueno, nuestros colegas de Teatro del Sueño, que tienen en concesión el uso del Foro Alternativo Rubén Chacón, el edificio de la ex penitenciaría del estado, ya prácticamente se han despedido de la Red... yo espero que sea sólo un período de ajuste de sus tiempos y regresen en un futuro muy próximo; y, les colegas de La Rendija, que tienen sus sedes físicas del mismo nombre, y están discutiendo si continúan o no en la Red Alterna, sobre todo ahora que estamos trabajando en convertirnos en una cooperativa de artistas escénicos... y, bueno, Búnker Mérida, que siguen más puestos que un calcetín en la Red, de hecho Paula González, su principal promotora, es junto con Gervasio Cetto coordinadora de la Red Alterna, pero ya no cuentan con un espacio físico.

La Red Alterna son, entonces...

Tapanco, Tatzudanza, La Camarita, Belacqua, Búnker, Tumàka't, Mákinadt, Silkateatro, PorQuéNo y Replay Tequila, y, creo, La Rendija, hasta que no digan lo contrario... aunque yo ya no mucho los cuento.

Y, los espacios; es decir, sus nodos físicos, son...

Pues, Tapanco, Tatzudanza, La Camarita y Tumàka't.

Son los mismos espacios donde se desarrollaron las sesiones de trabajo de los nueve módulos del Seminario de Herramientas Escénicas y Sociales para la Acción Comunitaria; el SHESAC.

Sí, ni uno más, ni uno menos.

Y, ¿qué es el SHESAC?

Bueno, el Seminario... a mí no me gusta llamarlo SHESAC... es la segunda edición de un esfuerzo, por un lado, por hacer coincidir organizaciones de la sociedad civil y colectivos de artes escénicas en un espacio de compartición de experiencias y herramientas, y, por otro lado, por propiciar que dicha coincidencia ofrezca herramientas de trabajo en la doble idea de la actuación, la actuación estética y la actuación política, a jóvenes promotorxs comunitarixs que, a su vez, estuvieran comprometidxs en la generación de proyectos de desarrollo cultural en sus propios barrios, colonias, comisarías y pueblos.

¿Qué colectivos participaron el primera edición?

La primera edición, llamada Seminario de actu@cción: herramientas escénicas para la actuación social, contó con la complicidad de compañías y colectivos escénicos de la Ciudad de México (Lagartijas tiradas al sol e Inmarginales), Morelos (Truco de escenautas), Puebla (Ensamble LabEsc), Hidalgo (Útero Fractal), Campeche, (Rayuela Teatro), Querétaro (Factotum Escena), Tlaxcala (ContArte) y Oaxaca (Lukas Avendaño, y colectivos y organizaciones sociales abocados a temas de desarrollo humano (Terapia Psicocorporal, ahora Kaaxankilil), derechos humanos (Equipo Indignación), masculinidades (Ciencia Social Alternativa Kóokay), migrantes (Nadie es Ilegal), movilidad urbana (Ciclo Turixes), espacio de compartición de saberes y experiencias (Traficantes de Letras), derechos de las niñas y los niños (IEPA, A.C.), feminismos (Ellas Crean) y agroecología (Protrópico, de la Facultad de Ciencias Biológicas de la UADY).

Una representación muy rica de colectivos, compañías y organizaciones. ¿Cómo hicieron para contactar y traer a compañías de tantos estados de la república?

De la mano del proyecto Sacbé. Circuito regional de artes escénicas, llevado a cabo por el equipo de Tapanco Centro Cultural, referente geográfico de El Sótano, Colectivo escénico, en México.

¿En México?

Sí, El Sótano tiene integrantes en el Estado Español, Ecuador, Brasil y México. Bryant (Caballero) y Alejo (Medina), hasta hace poco socios directivos de Tapanco Centro Cultural, son los integrantes de El Sótano en México... digo hasta hace poco, porque el equipo de Tapanco está emprendiendo la titánica y valiosísima tarea de convertirse en cooperativa... de hecho, ellas y ellos, elles, son quienes están llevando la batuta en ése sentido al interior también de la Red Alterna; en ése construir, Bryant y Alejo se convierten en socios cooperativistas junto con les compas del equipo Tapanco, en igual de condiciones... quizás con más certificados de participación, porque durante cinco años no han percibido un salario por su trabajo en la A.C. y por el hecho mismo de ser soscios fundadores; pero, en igualdad en cuanto al valor de su voz y su voto... como en toda cooperativa que se precie de serlo.

¿El Sótano también se vuelve cooperativa, una cooperativa con socios de otros países?

Lo ignoro.

Y, con ellas y ellos, con elles, como dices, se llevó a cabo la segunda edición.

Sí, El Seminario de Herramientas Escénicas (y Sociales) para la Acción Comunitaria era inicialmente una propuesta de El Sótano/Tapanco; la habíamos integrado al proyecto "Entre El Sótano y el Tapanco" que concursó para financiamiento federal, y se ganó. Pero, sucedió que paralelamente, la Agrupación propuso, igual para apoyo con recursos federales, el financiamiento de la Red Alterna, donde uno de sus ejes de acción era la vinculación social. La Red, para su eje de formación y actualización de sus miembros, apoyó con más de 100 mil pesos el Seminario-Laboratorio de Instalación y Escena que La Rendija y el Centro Nacional de Investigación, Documentación e Información de Artes Plásticas (Cenidiap-INBA) organizaron entre febrero y agosto del año pasado (2016); así, desde Tapanco, propusimos que la Red fuera co-organizadora de la segunda edición del Seminario y, para ello, los colectivos y compañías serían no ya de otras entidades federativas, sino de Yucatán, y todas integrantes de la Red Alterna, y lo aceptaron.

¿Con cuánto apoyó la Red Alterna el SHESAC?

Con el pago a los honorarios de las y los talleristas y algo de material para alguna de las sesiones; según yo, entre 10 mil y 15 mil pesos, a lo mucho.

El 10 por ciento de lo puesto en el Seminario de Instalación y Escena.

Sí, el Seminario o SHESAC, como insistes en llamarle, es un proyecto bastante noble. No es el proyecto de relumbrón con miras a lo nacional y lo internacional, como el de Instalación y Escena, en donde se trajo a José Antonio Sánchez, Humberto Chávez Mayol, Ana Lilia Maciel, Rubén Ortiz, Hayde Lachino, Gabriel Arteaga, Héctor Bourges, Aldo Córdoba, Léon Enríquez y Lizette Abraham Palma, y que sirvió, no tengo duda en ello, para fortalernos al interior; sino, el proyecto de caminar al alimón con aquelles otres, les profesionales de la otra escena, la social, la política, mientras vamos al encuentro de esas y esos jóvenes que están haciendo casi sin nada ambas escenas, la estética y la política, en sus comunidades. Mientras el de Instalación y Escena fue el espacio para conocernos y reconocernos hacia el interior de la Red Alterna, al tiempo que nos hacíamos mirar por el afuera de una comunidad estética de élite; el de Herramientas Escénicas y Sociales para la Acción Comunitaria fue el espacio para probar cómo somos red, cómo trabajamos en red, y, más que hacernos mirar por el afuera de la aceptación de nuestros pares, el mirar hacia el adentro de las comunidades, barrios y pueblos donde hacemos nuestro trabajo escénico para abrevar de nuestros públicos, reales o potenciales. No a todes les pareció igualmente importante ambas experiencias; yo mismo, peleado con las actividades que creo sólo nos hacen mirarnos al ombligo y darnos palmaditas autocomplacientes en la espalda para decirnos unos a otros qué chingones somos, no acudí a los últimos dos módulos del Seminario-Laboratorio de Instalación y Escena, y, por su parte, colegas como La Rendija, que además de ser co-organizadores del de Instalación y Escena en lo interno hicieron comentarios como que el Seminario no era para ellos un proyecto comunitario, desistieron de compartir sus experiencias y su propio espacio de trabajo con las y los entre 15 y 20 jóvenes, la mayoría de ellas y ellos provenientes de comunidades indígenas del oriente del estado.

No participó, entonces, La Rendija en el SHESAC.

No; pero, todos los demás colectivos, grupos y compañías de la Red Alterna sí lo hicieron, y se mostraron generosos y entusiastas en todas y cada una de sus sesiones; con decirte que, por darte un ejmeplo, las y los colegas de PorQuéNo?, de una sesión que debió durar cuatro horas se despacharon dos sesiones de alrededor de 10 horas en total. Personalmente, creo que el Seminario nos hizo darnos cuenta de que, si bien no está mal llamar a colegas de otras latitudes para enriquecernos, tenemos la capacidad y la experiencia para emprender proyectos de formación del más alto nivel profesional. A mí me hubiera gustado, desde luego, que las y los colegas de La Rendija, que participaron en la más reciente Muestra Nacional de Teatro con un proyecto de teatro comunitario en Guanajuato, el Ruelas: un proyecto hermoso, hubieran compartido su experiencia con las y los jóvenes mayas del mismo estado en que trabajan, en conjunto con quienes somos sus colegas en la Red; pero, por angas o por mangas, no sucedió así; me da tristeza y lo lamento. Pero, por otra parte, celebro mucho la generosidad, el profesionalismo y la congruencia de las y los demás colegas de la misma Red que sí tuvieron el cuidado de organizar sus tiempos y compromisos para ser parte del Seminario.

¿Incluyendo a los colectivos y organizaciones sociales?

Desde luego, por ejemplo, contamos con la tierna complicidad de las y los compas de El Hombre Sobre la Tierra, quienes nos apoyaron sin cortapisas ni pichicaterías con traer y llevar a las y los jóvenes que venían del oriente del estado, cada mes, desde sus propias comunidades: viajes de dos o tres horas de venida y otras tantas de regreso; de la Universidad Campesina e Indígena en Red (UCI-Red), que estaban más que puestísimos para ayudarnos a la certificación del Seminario y a quienes les vamos a tomar la palabra para la certificación de un tercer seminario (además de que la propia Red Alterna, en su calidad de cooperativa, podrá ser también una instancia co-certificadora); y, por supuesto, con esfuerzos más modestos, del espacio de salud complementaria Kaaxankilil, el colectivo Desaprendiendo, la escuela de agrecología U Yits Ka'an, el colectivo Ram Jiwan, la colectiva Ellas Crean y el Equipo Indignación.

¿Resultados?

Yo digo que muchos; claro, no puedo ser objetivo. Los más visibles: el tender puentes en las tan diversas experiencias, no me refiero sólo a las de los grupos y compañías escénicos y las de los colectivos y organizaciones sociales; sino, sobre todo, a las experiencia de las y los mismes seminaristas. Yo estoy seguro que la experiencia del Seminario por sí sola no hace que cambie nada; pero, estoy seguro que incide en los procesos de desarrollo de experiencia de quienes participamos en él, ora como responsable de módulo, ora como seminaristas; está en su propio carácter pedagógico: los seminarios no son espacios para que un personaje académico llegue y tire sus netas; son espacios de compartición de saberes y experiencias, de enriquecimiento mutuo. Así, cuando veo que un compa bailarín de la Ciudad de México hace todo lo posible por caminar con nosotres, como ya antes lo hiciera una compa que hace circo social, igual, en la Ciudad de México, creo que algo estamos haciendo bien. Que lo mismo suceda con una compa de Ciudad del Carmen, Campeche, o, antes, con compas de Quintana Roo, que, además, después del Seminario pueden posicionarse en experiencias allende fronteras nacionales o participar en la próxima Muestra Nacional de Teatro, creo que algo estamos bien. Los más medibles: la consolidación de la idea de una oficina digital de gestión y promoción cultural: Molcajete, en Yucatán; el acompañamiento a la consolidación del espacio físico de Argot Teatro, en Ciudad de Carmen, Campeche, y, la más determinante, la que puede decirse es la más directa aportación del Seminario: la consolidación de Túumben Kuxtal, un colectivo de jóvenes mayahablantes de la región oriente de Yucatán provenientes de los municipios de Chankom, Tekom, Chikindzonot y Tixcacalcupul, quienes con el acompañamiento de El Hombre Sobre la Tierra reciéntemente ganaron el apoyo del programa PACMyC en el estado para documentar su trabajo.

Platicanos del trabajo de Túumben Kuxtal y cómo el SHESAC ayudó a consolidarlo.

La historia puede ser un poco larga.

Intenta ser lo más breve posible; no como la historia que acabas de contarnos de las Fuerzas de Liberación Nacional, el EZLN, el CNI, La Sexta y el Concejo Indígena de Gobierno del CNI.

Ríe. Fue muy larga, ¿verdad?

Sí, un poco; aunque pudo serlo más: contar un historia que va del 1969 al 2017 en caso dos horas tiene su mérito.

Bueno, ésta es una historia más corta. Comienza en el 2013, cuando Yaaxil tu Ser, Desarrollo e Integridad, A.C., para llevar a cabo un proyecto de coaching social y comunitario con base en la defensa y promoción de derechos sexuales y reproductivos en comunidades indígenas, contacta a la gente de IEPA, A.C. y la gente de IEPA, A.C., en particular mi muy querida Cony Pérez, me contacta a mí. Yaaxil también contacta a le gente de UCI-Red en Yucatán, que están trabajando en el oriente; pero, ése es un hilo de la historia que retomaré más adelante. El caso es que IEPA, A.C., que tiene trabajo con jóvenes del sur del estado de Yucatán, se puso las pilas, en especial la compa Gina Macossay, y con Yaaxil en la jefatura del proyecto, se pudo organizar un taller de teatro posterior a un taller de contenidos sobre derechos sexuales y reproductivos. La idea del proyecto de Yaaxil, que contó con financiamiento de la Fundación W.K. Kellogg, era vertir los contenidos trabajados en el taller en una puesta en escena, una obra de teatro, pues, y con ellos caminar algunas comunidades. El plan inicial era hacerlo tanto en el sur, con el apoyo de IEPA, A.C., y en el oriente, con el apoyo de UCI-Red; pero, UCI-Red no tuvo los recursos para mover a las y los muchaches con quienes trabajaban al taller de teatro en Mérida, como sí lo habían podido hacer para el taller de contenidos en Campeche, y la gira de la obra de teatro, llamada La otra cara, se hizo sólo en el sur del estado: Maní, Oxkutzcab, Yotholín, Emiliano Zapata (Cooperativa), Mayapán, Tipikal y Teabo, y cerró en Mérida. Compas de La otra cara estuvieron en la primera edición del Seminario, el de Actu@cción, y varios de los compas del oriente que no pudieron estar en La otra cara, pero sí en el taller de contenidos, fueron el inicio de lo que ahora es Túumben Kuxtal.

¿La otra cara fue, entonces, la génesis de Túumben Kuxtal?

Uno de los ingredientes de la génesis; sabemos que estos procesos son multifactoriales. El taller de teatro, porque se buscaba poder reunir a jóvenes del sur y del oriente, se realizó en Mérida, y como yo era artista residente en Tapanco y me autoadscribía a Teatro Hacia el Margen, se hizo en Tapanco y con apoyo, desde luego de Teatro Hacia el Margen; aquellos eran los tiempos en que nacería la Agrupación de Artistas Escénicos que hoy es la Red Alterna... pero, regreso a Túumben Kuxtal: Yaaxil se había quedado con la espinita de involucrar a las y los muchaches del oriente y gestionó recurso para un nuevo proyecto; no se consiguió con Kellogg, pero sí con el Censida, y, para llevarlo a cabo, contactó de nuevo a UCI-Red y a otra asociación civil: El Hombre Sobre la Tierra. Con la intermediación de la gente de El Hombre Sobre la Tierra se pudo contactar a la Cooperativa Ta'akbil Ja, que tienen un proyecto de ecoturismo comunitario en Muchucuxcah, Chankom; allí, en el comedor del centro ecoturístico, se sucedieron un nuevo taller de derechos sexuales y reproductivos, impartido por Verónica Olicón, presidenta de Yaaxil, y un nuevo taller de teatro para remontar un nueva versión de La otra cara; una versión que se apropiaran las y los muchaches de aquellos lares del estado; así nació Una historia nuestra, y, también, el primer intento de armar un colectivo de jóvenes: Táankelem Túukul.

Con Táankelem Túukul La otra cara tuvo funciones en el oriente.

Sí, La otra cara, que ya se llamaba Una historia nuestra. Con Una historia nuestra nos presentamos en Muchucuxcah, Xanlah, Ekpedz, Chichimilá, Pocbichen, Popolá, Chikindzonot y Xuxcab, y, de nuevo, en Mérida; ya en 2014.

¿Las presentaciones en Mérida, de La otra cara y de Una historia nuestra, fueron en Tapanco?

Sí, siempre.

Y, ¿Táankelem Túukul es el antecedente de Túumben Kuxtal?

Exacto. Al regresar Yaaxil a sus terrenos: el centro del país (yo todavía fui a dar talleres de teatro social a Puebla y Querétaro a mujeres de los pueblos nahua, hñähñú y p'urhépecha), la gente de El Hombre Sobre la Tierra retomó el proyecto de teatro social y, en un principio con Yaaxil, y más tarde por su cuenta, tomaron Una historia nuestra para traducirla por completa a la maya (La otra cara y Una historia nuestra eran ya obras bilingües); así surgió Jumpeel K K'aj Layil, la puesta en escena de 2015 y 2016.

Y, ¿ahora en 2017?

Bueno, pues así como 2016 fue el año en el que Táankelem Túukul desapareció para dar paso a Túumben Kuxtal; 2017 ha sido el año en el que Túumben Kuxtal se consolida por dos procesos que van de la mano y un puente entre ambos: la obtención del apoyo del PACMyC, que les obliga a presentar resultados de la documentación de su trabajo en diciembre, y el Seminario de Herramientas Escénicas (y Sociales) para la Acción Comunitaria, donde conocieron a 18 colectivos, compañías y organizaciones escénicas y sociales del estado de cuyas experiencias y metodologías han abrevado para fortalecerse como colectivo propio de cara a su nueva puesta en escena; puesta en escena que, esperamos, sea abrigada no sólo por El Hombre Sobre la Tierra, asociación civil que es su principal impulsora; sino, por los colectivos, organizaciones y compañías del Seminario; las de la Red Alterna y las sociales.

¿Esperanza vana?

De ninguna manera; tenemos ya el compromiso de la misma Red Alterna, en la conciencia de que la nueva puesta en escena es fruto también del trabajo en el Seminario, de acompañarla.

La pregunta obligada: ¿cómo se llamará la nueva obra?

Kool (Milpa).

¿Puedes contarnos un poco de la trama?

Cuando hayamos terminado el proceso de laboratorio de puesta en escena, que pasa por el de la dramaturgia y la dirección colectivas, procesos que se iniciaron al abrigo del Seminario de Herramientas Escénicas (y Sociales) para la Acción Comunitaria, sí, desde luego.

Termina el receso y Sebastián retoma la computadora o, como él le llama, el ordenador; prepara los puntos que este CompArte por la Humanidad en tierras del Mayab quiere dejar apuntalados para la organización de brigadas que hagan trabajo de información sobre qué es el CNI, qué es su Concejo Indígena de Gobierno, quién es su vocera y posible candidata independiente a la presidencia de este país que todos los días se cae a pedazos y todos los días se levanta de nuevo, por ejemplo, haciendo danza, música, performance, teatro. En la mente y en la piel nos queda la emotividad, a veces en forma de enojo, a veces en forma de euforía, con que platica de un seminario que para decirlo en términos zapatistas bien puede verse como un semillero o, mejor dicho, un semillario.

9 de agosto de 2017

“LLEGÓ LA HORA DEL FLORECIMIENTO DE LOS PUEBLOS”: UN PASO MÁS.

COMUNICADO CONJUNTO DEL CONGRESO NACIONAL INDÍGENA Y LA COMISIÓN SEXTA DEL EZLN, EN SALUDO A L@S PRIMER@S INTEGRANTES DE LA ASOCIACIÓN CIVIL “LLEGÓ LA HORA DEL FLORECIMIENTO DE LOS PUEBLOS”, UN PASO, LEGAL Y NECESARIO, PARA LOGRAR EL REGISTRO DE LA CANDIDATURA DE LA VOCERA DEL CIG, LA INDÍGENA MARÍA DE JESÚS PATRICIO MARTÍNEZ, A LA PRESIDENCIA DE LA REPÚBLICA MEXICANA 2018-2024.

Agosto del 2017.

Al Pueblo de México:

A los Pueblos del Mundo:

A la Sexta Nacional e Internacional:

Hermanas, hermanos, hermanoas:

Compañeras, compañeros y compañeroas:

Los barrios, tribus, naciones y pueblos originarios agrupados en el Congreso Nacional Indígena, y las comunidades indígenas zapatistas, saludan el logro de un paso más en el largo camino para conseguir que el nombre de la vocera del Concejo Indígena de Gobierno, la compañera indígena nahua María de Jesús Patricio Martínez, aparezca en las boletas electorales del 2018 como candidata a la presidencia de México.

Este paso legal ha sido posible gracias al generoso oído, la respetuosa mirada y la palabra amiga de mujeres y hombres que se han ganado, con su historia y esfuerzos propios, un lugar especial no sólo en México y en el mundo, también y, sobre todo, en el corazón del color que somos de la tierra que somos.

Tanto el Congreso Nacional Indígena como los indígenas zapatistas manifiestan aquí su beneplácito y agradecimiento sincero a:

María de Jesús de la Fuente de O’Higgins (artista plástica y presidenta de la Fundación Cultural María y Pablo O’Higgins)
Graciela Iturbide (fotógrafa)
María Baranda (poeta)
Paulina Fernández Christlieb (doctora en Ciencia Política)
Fernanda Navarro (doctora en Filosofía)
Alicia Castellanos (doctora en Antropología)
Sylvia Marcos (doctora en Sociología)
María Eugenia Sánchez Díaz de Rivera (doctora en Sociología)
Ana Lidya Flores (maestra en Letras Iberoamericanas)
Paulette Dieterlen Struck (doctora en Filosofía)
Márgara Millán (doctora en Estudios Latinoamericanos)
Domitila Domingo Manuel “Domi” (artista gráfica)
Mercedes Olivera Bustamante (doctora en Antropología)
Bárbara Zamora (licenciada en Derecho)
Magdalena Gómez (licenciada en Derecho)
Rosa Albina Garavito (maestra en Sociología)
Elia Stavenhagen (doctora)
Lidia Tamayo Flores (arpista)
Carolina Coppel (productora cultural)

Pablo González Casanova (doctor en Sociología)
Antonio Ramírez (artista gráfico y literario)
Eduardo Matos Moctezuma (maestro en Ciencias Antropológicas)
Javier Garciadiego (doctor en historia de México)
Juan Carlos Rulfo (cineasta)
Juan Pablo Rulfo (diseñador, artista gráfico)
Francisco Toledo (artista gráfico)
Paul Leduc (cineasta)
Mardonio Carballo (escritor, periodista)
Luis de Tavira (director de teatro)
Juan Villoro (escritor)
Óscar Chávez (cantautor)
Gilberto López y Rivas (doctor en Antropología)
Carlos López Beltrán (doctor en Filosofía)
Néstor Quiñones (artista gráfico)
Jorge Alonso (doctor en Antropología)
Raúl Delgado Wise (doctor en Ciencias Sociales)
Francisco Morfín Otero (doctor en Filosofía)
Arturo Anguiano Orozco (doctor en Sociología)
Carlos Aguirre Rojas (doctor en Economía)
Pablo Fernández Christlieb (doctor en Psicología)
Rodolfo Suárez Molinar (doctor en Filosofía).
Leonel Rosales García, Monel (musiquero de Panteón Rococó)
Rodrigo Joel Bonilla Pineda, Gorri (musiquero de Panteón Rococó)
Marco Antonio Huerta Heredia, Tanis (musiquero de Panteón Rococó)
Rolando Ortega, Roco Pachukote, (musiquero)
Francisco Arturo Barrios Fernández, el Mastuerzo (musiquero)
Panteón Rococó (musiqueros)
Carlos González García (licenciado en derecho).

Estas personas, junto a otras que están siendo contactadas, forman parte de la Asociación Civil llamada “LLEGÓ LA HORA DEL FLORECIMIENTO DE LOS PUEBLOS”, instancia necesaria para iniciar el camino del registro de la candidatura de quien, con cariño y respeto, llamamos “Marichuy”, para que, por primera vez en la historia de este país, una mujer de pueblo originario, indígena, contienda por la presidencia de la República Mexicana.

Todas y todos ell@s, por su honestidad y compromiso, son de nuestra absoluta confianza y admiración, por lo que presentamos sus nombres a la primera Asamblea General del Concejo Indígena de Gobierno, celebrada estos días 5 y 6 de agosto del 2017.  El Concejo Indígena de Gobierno recibió con alegría el apoyo de est@s herman@s que, por su trabajo en las ciencias, las artes y la lucha social, tienen el reconocimiento de amplios sectores en México y el mundo.

Frente a la guerra en curso, nuestra apuesta es por la paz real, es decir, con democracia, libertad y justicia.

Éste es un paso más en nuestro camino para encontrarnos con quienes queremos escuchar y llamarles a organizarse.

Desde los rincones más olvidados del México originario, y por la Reconstitución Integral de Nuestros Pueblos: ¡Nunca Más Un México Sin Nosotros!
Congreso Nacional Indígena.

Comisión Sexta del EZLN.

A 6 de agosto de 2017.

8 de agosto de 2017

¿Qué es el CNI?


El Congreso Nacional Indígena se constituyó el 12 de octubre de 1996, planteándose ser la casa de todos los pueblos indígenas; es decir, un espacio donde los pueblos originarios encontráramos el espacio de reflexión y solidaridad para fortalecer nuestras luchas de resistencia y rebeldía, con nuestras propias formas de organización, de representación y toma de decisiones, es el espacio de los indios que somos.

Somos los pueblos, naciones y tribus originarios de este país México: Amuzgo, Binnizá, Chichimeca, Chinanteco, Chol, Chontal de Oaxaca, Chontal de Tabasco, Coca,  Comcac, Cuicateco, Cucapá, Guarijío,  Ikoots, Kumiai, Lacandón, Mam, Matlazinca, Maya, Mayo, Mazahua, Mazateco, Mixe, Mixteco, Nahua, Ñahñu/Ñajtho/Ñuhu, Náyeri, Popoluca, Purépecha, Rarámuri, ,Sayulteco, Tepehua, Tepehuano, Tlapaneco, Tohono Oódham, Tojolabal, Totonaco, Triqui, Tzeltal, Tzotzil, Wixárika,  Yaqui, Zoque, Afromestizo y Mestizo. Que cuando pueblos  decimos que somos, es porque llevamos en nuestra sangre, en nuestra carne y en nuestra piel toda la historia, toda la esperanza, toda la sabiduría, la cultura, la lengua y la identidad. 

Somos los pueblos que seguimos siendo a pesar de los cinco siglos de exterminio, violencia, dominación, despojo del capitalismo y sus aliados los dueños del dinero, los representantes de la muerte. El capitalismo se nació de la sangre de nuestros pueblos y continúa alimentándose de ella.

No olvidamos. Porque esa sangre, esas vidas, esas luchas, esa historia son la esencia de nuestra resistencia y de nuestra rebeldía, que se hacen autonomías, reivindicaciones ancestrales de educación, seguridad, justicia, espiritualidad, comunicación, autodefensa y autogobierno.

Colectivamente construimos, abrazamos, defendemos y ejercemos los acuerdos de San Andrés Sakamch'en de los Pobres como la constitución de nuestros pueblos, porque representan la única forma de seguir existiendo como los pueblos que somos, son nuestro derecho a la libre determinación y autonomía, es decir, de decidir sobre nuestros territorios, nuestras formas de organizarnos colectivamente y la forma en que queremos construir nuestro futuro.

Los pueblos que conformamos el CNI nos regimos por siete principios y nuestro espacio máximo de decisión es la asamblea general reunida en el congreso, en donde todas y todos tenemos palabra para decidir colectivamente:
1.- Servir y no servirse. 
2.- Construir y no destruir. 
3.- Representar y no suplantar. 
4.- Convencer y no vencer. 
5.- Obedecer y no mandar. 
6.- Bajar y no subir. 
7.- Proponer y no imponer

En 1998 realizamos nuestro II Congreso Nacional Indígena en México Tenochtitlán y dijimos: Por la reconstitución integral de nuestros pueblos por lo que decidimos impulsar junto con nuestros hermanos del EZLN la Consulta Nacional para el Reconocimiento de los Derechos de los Pueblos Indígenas y el Fin de la Guerra de Exterminio.

En el 2001, en nuestro III Congreso Nacional Indígena, realizado en Nurío, Michoacán, dijimos: Por el reconocimiento constitucional de nuestros derechos colectivos y nos sumamos a la Marcha por la Dignidad Indígena que encabezaron nuestros hermanos del EZLN, en donde la voz primera de nuestros pueblos y la voz mayoritaria de la sociedad mexicana se expresó exigiendo dicho reconocimiento. Pero la respuesta de este mal gobierno fue la traición al aprobar la contrarreforma indígena del 2001, propuesta por el poder ejecutivo, materializada por el poder legislativo y avalada por el poder judicial, evidenciando que nuestra palabra y nuestro sentir sólo sirvieron de burla y escarnio de los poderosos. Nos dimos cuenta  que el tiempo de voltear arriba se habían acabado, que el tiempo de mirar abajo nos sacudía y exigía emprender los pasos que la historia nos exigió.

En el año 2006, en el IV Congreso Nacional Indígena, en San Pedro Atlapulco, tras mucha reflexión decidimos suscribir la Sexta Declaración de la Selva Lancandona: ejercer hasta sus últimas consecuencias la autonomía en los hechos y la resistencia indígena. Pero a la par de que construimos nuestras autonomías el despojo y la guerra de exterminio se fueron volviendo más violentos y nuestros dolores cada vez más profundos. La guerra nos quiere matar como pueblos y matar en lo individual. 

Ante los despojos que se multiplican en nuevas formas y en nuevos rincones y tras tanta muerte seguimos siendo los pueblos vivos y colectivos, los pueblos dignos con nuestras rebeldías y  resistencias que se han hecho luchas y resistencias en las que vemos espejos que se reflejan en el espejo que somos. Estos espejos son los despojos que sufrimos y que vivimos en nuestros territorios, son los que nos hacen sabernos en una emergencia que atenta contra nuestra vida. 

De nuestro dolor nació nuestra rabia, de la rabia nuestra rebeldía y de la rebeldía nacerá la libertad de los pueblos del mundo.  Porque el corazón de nuestra madre tierra vive en el espíritu de nuestros pueblos. 

Esto es lo que somos, nuestra palabra, nuestro caminar y nuestra lucha irrenunciable, somos pues el Congreso Nacional Indígena y nuestro es el futuro de nuestros pueblos.

1 de agosto de 2017

La delegación zapatista en el CompArte2017, sede CIDECI.

http://enlacezapatista.ezln.org.mx/2017/07/27/la-delegacion-zapatista-en-el-comparte2017/

“Habrá una vez” Obra Colectiva de insurgentas e insurgentes zapatistas del EZLN para el #CompArte2017

http://enlacezapatista.ezln.org.mx/2017/07/25/habra-una-vez-obra-colectiva-de-insurgentas-e-insurgentes-zapatistas-del-ezln-para-el-comparte2017/

27 de julio de 2017

ARTE, RESISTENCIA Y REBELDIA EN LA RED.

Convocatoria a la edición cibernética del CompArte  “Contra el Capital y sus muros, todas las artes”

Julio del 2017.

Compañeroas, compañeras y compañeros de la Sexta:

Hermanoas, hermanas y hermanos artistas y no, de México y el mundo:

Avatares, nicknames, webmasters, bloguer@s, moderador@s, gamers, hackers, piratas, bucaneros y náufragos del streaming, usuari@s de las redes antisociales, antípodas de los reality shows, o como-se-diga cada quien en la red, la web, internet, ciberespacio, realidad virtual o-como-se-diga:

  Les convocamos, pues, porque tenemos algunas preguntas que nos inquietan:

  ¿Es posible otro internet, o sea otra red?  ¿Se puede luchar ahí?  ¿O es que ese espacio sin geografía precisa, ya está ocupado, copado, cooptado, atado, anulado, etceterado?  ¿No puede haber ahí resistencia y rebeldía?  ¿Se puede hacer Arte en la red?  ¿Cómo es ese Arte?  ¿Y puede rebelarse?  ¿Puede el Arte en la red resistir la tiranía de códigos, passwords, el spam como buscador por default, los MMORPG de las noticias en las redes sociales donde ganan la ignorancia y la estupidez por millones de likes?  ¿El Arte en, por y para la red banaliza la lucha y la trivializa, o la potencia y escala, o “nada qué ver, mi buen, es arte, no célula militante”?  ¿Puede el Arte en la red arañar los muros del Capital y herirlo con una grieta, o ahondar y perseverar en las que ya hay?  ¿Puede el Arte en, por y para la red resistir no sólo a la lógica del Capital, también a la lógica del Arte “conocido”, el “arte real”?  ¿Lo virtual es también virtual en sus creaciones?  ¿Es el bit la materia prima de su creación?  ¿Es creado por un ser individual?  ¿Dónde está el soberbio tribunal que, en la Red, dictamina qué es y qué no es Arte?  ¿El Capital cataloga el Arte en, por y para la red como ciberterrorismo, ciberdelincuencia?  ¿La Red es un espacio de dominación, de domesticación, de hegemonía y homogeneidad?  ¿O es un espacio en disputa, en lucha? ¿Podemos hablar de un materialismo digital?

  En realidad, real y virtual, es que sabemos poco o nada de ese universo.  Pero creemos que, en la geografía inasible de la red, hay también creación, arte.  Y, claro, resistencia y rebeldía.

  Ustedes que crean ahí, ¿ven la tormenta?, ¿la padecen?, ¿resisten?, ¿se rebelan?

  Para tratar de encontrar algunas respuestas, es que les invitamos a que participen… (íbamos a poner “desde cualquier geografía”, pero creemos que la red es donde tal vez importa menos el lugar).

  Bueno, les invitamos a construir sus respuestas, a construirlas, o deconstruirlas, con arte creado en, por y para la red.  Algunas categorías en las que se puede participar (seguramente hay más, y usted ya está señalando que la lista es corta, pero, ya sabe, “falta lo que falta”), serían:

  Animación; Apps; Archivos y bases de datos; Bio-arte y arte-ciencia; Ciberfeminismo; Cine interactivo; Conocimiento colectivo; Cultural Jamming; Cyber-art; Documental web; Economías + finanzas experimentales; Electrónica DIY, máquinas, robótica y drones, Escritura colectiva; Geo-localización; Gráfica y diseño, Hacking creativo, graffiti digital, hacktivismo y borderhacking; Impresión 3D; Interactividad; Literatura electrónica e Hipertexto; Live cinema, VJ, cinema expandido; Machinima; Memes; Narrative media; Net.art; Net Audio; Performance, danza y teatro mediáticos; Psico-geografías; Realidad alterna; Realidad aumentada; Realidad virtual; Redes y Translocalidades colaborativas (diseño de comunidades, prácticas translocales); Remix culture; Software art; Streaming; Tactical media; Telemática y telepresencia; Urbanismo y comunidades online/offline; Videojuegos; Visualización; Blogs, Flogs y Vlogs; Webcomics; Web Series, Telenovelas para Internet, y eso que usted ve que falta en esta lista.

  Así que bienvenid@s aquellas personas, colectivos, grupos, organizaciones, reales o virtuales, que trabajen desde zonas autónomas en línea, quienes utilicen plataformas cooperativas, open source, software libre, licencias alternativas de propiedad intelectual, y los etcéteras cibernéticos.

  Bienvenida toda participación de todoas, todas y todos los hacedores de cultura, independientemente de las condiciones materiales desde las que trabajen.

  Les invitamos también para que distintos espacios y colectivos alrededor del mundo puedan mostrar las obras en sus localidades, según sus propios modos, formas, intereses y posibilidades.

  ¿Tienen ya en algún lugar del ciberespacio algo qué decirnos, contarnos, mostrarnos, compartirnos, invitarnos a construir en colectivo?  Mándanos tú link para ir construyendo la sala de exhibición en línea de este CompArte digital.

  ¿No tienes todavía un espacio donde subir tú material?  Podemos proporcionártelo, y en la medida de lo posible archivar tú material para que quede registrado a futuro.  En ese caso necesitaríamos que nos den un link a la nube, hospedaje cibernético o cosa similar de su preferencia.  O que nos lo manden por correo electrónico, o lo suban a una de nuestras nubes o al FTP.

  Aunque nos ofrecemos a hospedar todo el material, porque nos gustaría que formara parte del archivo de arte en red solidario, también vamos a ‘linkear’ a otras páginas o servidores o geo-localizaciones, porque entendemos que, en la época del capital global, es estratégico descentralizar.

  Así que como gusten:

 Si quieren dejar la información en sus sitios, con sus formas y sus modos, podemos linkearlos.

  Y si necesitan espacio, también estamos para hospedarlos.

  Bueno, pueden escribirnos un correo con la información de su participación.  Por ejemplo, el nombre de los creadores, título, y la categoría en la que quieren que esta sea incluida, así como una pequeña descripción y una imagen.  También díganos si tienen espacio en internet y sólo necesitan que pongamos un link, o bien si prefieren que la subamos al servidor.

  El material que se vaya recibiendo desde el momento que aparezca la convocatoria, se irá clasificando en distintos apartados según su (in)disciplina.  Las participaciones se harán públicas durante los días del festival para que cada individuo o colectividad lo navegue, use (o abuse) y difunda en sus espacios de reunión, calles, escuelas, o donde prefiera.

  Las participaciones se publicarán como entradas y links.

  También se publicará un programa de streaming en directo. Las actividades serán archivadas por si alguien no alcanza a verlas en vivo.

  El correo al cual tienen que escribir para mandarnos sus links y comunicarse con nosotros es:

  La página donde se irán montando los links a las participaciones, y la cual estará en pleno funcionamiento a partir del 1º de agosto de este año de 2017, es:

  Desde ahí también se harán transmisiones y exposiciones, del 1º de agosto y hasta el 12 de agosto, de distintas participaciones artísticas desde su ciberespacio local, en distintas partes del mundo.

Bienvenidoas pues a la edición virtual del CompArte por la Humanidad:
“Contra el Capital y sus muros, todas las artes… también las cibernéticas”

Vale, salud y no likes, sino dedos medios up and fuck the muros, delete al capital.

Desde las montañas del Sureste Mexicano.
Comisión Sexta, Newbie but On-Line, del EZLN.
(Con mucho ancho de banda, mi buen, al menos en lo que a la cintura se refiere -oh, yes, nerd and fat is hot-)

Julio del 2017.
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